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Arde la banca española

Queman en las manos las acciones de los bancos. La bolsa, esa implacable máquina de descontar expectativas, ha echado sus cuentas y el resultado no parece ser demasiado halagüeño para el sector financiero. No es que el resto de los sectores gocen de una salud envidiable, pero lo cierto es que los bancos atraviesan una convalecencia especialmente dura.

No es, ni mucho menos, un movimiento del que se pueda decir que nos coge desprevenidos. La banca mediana cotiza de modo generalizado por debajo de lo que fueran los mínimos de marzo de 2009 y las directrices bajistas son tan evidentes en las gráficas semanales que nadie puede esgrimir que el mercado no venga dejando claro su parecer sobre el sector. Aun así, ver cómo los títulos bancarios que conservamos en cartera caen más de un cinco por ciento en una sola sesión con cierta asiduidad no deja de ser exasperante.

Sin embargo, donde de verdad se libra la madre de todas las batallas, técnicamente hablando, es en las gráficas de los dos grandes bancos. El reciente cruce a la baja por parte del Santander y el BBVA de esas líneas verdes que marcamos en las series adjuntas ha supuesto un peligroso cambio de ritmo en lo que ya era una tendencia bajista desde enero de 2010.

Con ese paso hacia adelante (o hacia atrás, si se prefiere), los dos gigantes bancarios, y con ellos el índice Ibex 35, se adentraban en un camino huérfano de referencias gráficas hasta lo que fuera la zona de escape alcista dibujada en marzo de 2009.  BBVA, el que guarda ahora mismo una mayor correlación con el índice de los dos, ya puso a prueba hace unas semanas la zona de soporte que va de los 5,34 a los 5,82 euros, banda de soporte coincidente con la que en el Ibex representan los 7.425-7.840 puntos.

El que hayamos iniciado esta semana con un hueco bajista de apertura que ha vuelto a introducir al precio en esa banda de soporte no es una buena noticia, por más que la posibilidad de un rebote siga presente. Nosotros preferimos verlo más como un síntoma de debilidad y, acaso, como el inicio del tramo que lleve a la cotización camino de los mínimos de 2009.

El caso del Santander es ligeramente distinto. El timón del Ibex debería estar cotizando en estos momentos, para guardar esa correlación que mencionamos con el índice director, en algún lugar entre los 4,80 y los 5,20 euros (banda amarilla inferior en la gráfica adjunta). El que esté intentando mantenerse sobre la banda superior de las dos que marcamos es más fruto del hecho de haber tenido un mejor comportamiento relativo a lo largo de 2009 que de una supuesta fortaleza actual.

Puestos a ser catastrofistas, aunque sin abandonar el terreno del análisis técnico, nos asalta el temor de que quizá también el Santander deba ir a tocar esa zona de soporte dejada en el escape alcista de marzo de 2009 (los mencionados 4,80-5,20 euros). De ser así, ¿dónde acabaría cotizando el Ibex y el resto de la banca?

Queman en las manos las acciones de los bancos. Y lo mejor en estos casos es no jugar a ser bomberos. Dejemos que el mercado acabe de echar sus cuentas.

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One response to “Arde la banca española

  1. Se te hechaba en falta estos días que no se te veía por causas vacacionales.
    Gracias por estar ahí.
    Bienvenido a la guerra con sus trincheras y todo.
    S2 Pedro

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